Curso: Introducción a las enseñanzas de Krishnamurti

Unidad 8

La Vida es Relación



"Toda relación es un espejo en el cual la mente puede descubrir su propias operaciones."
- Krishnamurti


La Relación se da con otros seres humanos, también se da con uno mismo, con las cosas, con nuestras propiedades, con nuestras ideas, con la naturaleza, etc. Estar vivo es estar relacionado.

Por eso es de primordial importancia el darnos cuenta cómo es nuestra relación con la vida a todo nivel. No es posible hacerlo a través de un análisis introspectivo porque los resultados que arrojarán serán dados por nuestra memoria, por nuestro pensamiento, y ya habíamos hablado anteriormente que el pensamiento es el centro del yo inferior, del egocentrismo. Toda conclusión que de ahí salga será de acuerdo a la conveniencia del yo inferior. Toda esas conclusiones solo hacen reforzar la imagen que tenemos de nosotros mismos, la cual no es la realidad.

La única manera de ver la realidad sin ninguna distorsión es el momento mismo que se da la relación. En ese espejo de la relación nos podremos ver a nosotros mismos tal y cual somos. Naturalmente aquí necesitamos agregar que esto será posible si nos observamos sin juzgarnos, sin condenarnos, sin compararnos, sin evaluarnos .... simplemente observar como un observador externo.

La Relación es un conflicto tanto interno como externo. Sin embargo el conflicto interno es el que se extiende y se convierte en un conflicto en el mundo. Los conflictos que hay en el mundo, son simplemente los efectos de nuestros propios conflictos. Por lo tanto, solo a través de las relaciones podremos ver sin ninguna distorsión nuestros pensamientos y nuestro estado interno.

Si captamos la esencia de lo que se ha dicho, nos daremos cuenta que el problema no es el mundo, sino que nosotros lo generamos en nuestras relaciones y lo que vemos es solo el resultado de nosotros mismos. Lo que vemos ahí afuera, es solo la exteriorización de nuestra propia creación. Así es, si Ud. ve que hay guerra en algún país del medio oriente, nosotros somos parte de ese problema aun cuando estemos a miles de kilómetros de distancia física. Nuestros pensamientos fragmentados, separatistas, nacionalistas, de odio, etc. contribuyen con la exteriorización de esa fuerza llamada guerra que se da en algún lugar del planeta.

Tenemos que darnos cuenta por nosotros mismos si realmente estamos contribuyendo a las guerras, a través de observar nuestras relaciones con todas las personas que nos rodean y también con nuestras propias ideas. Hacemos separación de clases sociales? de clases económicas?, de preferencias sexuales? de ideologías religiosas?

Si somos honestos con nosotros mismos nos daremos cuenta que efectivamente es así y que no tiene ningún sentido el hacer reformas sociales, reformas religiosas, etc. La única reforma que debemos hacer es con nosotros mismos. Entonces si ya no queremos contribuir más con el caos mundial y mas bien queremos contribuir de manera positiva, seguramente surgirá la pregunta: Entonces qué hago y cómo lo hago?

Yo diría que lo primero que tenemos que hacer es observar nuestras relaciones en el diario vivir. El darse cuenta es mucho más importante que el tratar de cambiar alguna condición interna. Aquí debemos aplicar la verdadera inteligencia que es capaz de discernir y desechar lo malo. No a través de alguna acción sino en la comprensión misma del problema.

Rara vez nos ponemos a observar nuestras relaciones con los demás, únicamente nos damos cuenta de los efectos de tales relaciones, es decir nos encontramos de repente en medio de conflictos que ni siquiera nos damos cuenta cuándo han surgido, y lo más fácil es culpar a nuestra esposa, a nuestro jefe, al presidente o a la sociedad.

Debido a que no nos conocemos a nosotros mismos, de que no comprendemos a la vida, creamos imágenes alrededor nuestro a manera de una muralla de modo que nos defienda psicológicamente del mundo exterior.

Yo tengo una imagen de mi mismo, he creado una imagen que no es real, es una imagen que oculta mi verdadero ser. Además he creado una imagen de mi esposa tal y como lo he captado en cierto momento, como si fuera una fotografía, algo estático. A su vez mi esposa tiene una imagen de ella y además ha creado una imagen mía. Entonces la relación entre ambos es una relación entre imágenes y no una relación real. Lo mismo ocurre en las relaciones con nuestros amigos y otras personas. Ven el problema?

Cuando me dicen algo que contradice la imagen que he creado de mi mismo, entonces me siento herido. Por ejemplo si he creado la imagen de que soy una persona respetable y famosa, y alguien lo contradice, entonces me enojo con ese alguien y sufro las consecuencias de una mala relación con esa persona. Si nos damos cuenta, en realidad lo que queda herido es la imagen. La imagen es creada por nuestros pensamientos. Es posible vivir la vida sin aferrarnos a imágenes?

Por otro lado, tenemos que darnos cuenta que raramente establecemos una verdadera relación. Siempre vivimos una vida aislada, aun cuando estemos rodeados de miles de personas, persiguiendo únicamente nuestros propósitos egoístas sin importar lo que los demás quieren. El vivir encerrados en nuestra propia ambición ayuda a construir una imagen dentro de uno y en consecuencia la relación con otros se establece por medio de esa imagen. Cómo puede haber relación si cada cual está persiguiendo su propio éxito y su propia realización? Estamos tan condicionados a hacer esto que nos parece de lo más normal actuar de esta forma, sin embargo los resultados nos demuestran lo equivocados que estamos.

Si no aplicamos la observación, la atención y la comprensión no lograremos ver lo que realmente está ocurriendo con nuestra vida que es una constante relación, y si el resultado de esa relación es el conflicto, entonces nuestra vida es un constante conflicto.

Lo primero que tenemos que observar es nuestra relación con los demás día a día. Al hacerlo descubriremos que cada uno esta viviendo en su propio mundo de ambición, codicia, miedo, deseo de éxito, etc., buscando seguridad psicológica y dependiendo del otro para su comodidad, para su placer y su necesidad de compañía. Y al sentirnos tan solos y aislados necesitamos que se nos quiera, que se nos estime y tratamos cada uno de dominar a los otros.

La verdadera relación no es el mantenerse unido por alguna excusa. Muchos matrimonios están juntos por lo hijos y por otras obligaciones, pero eso no es una relación en el sentido que estamos tratando. Durante todos los días ambos persiguen sus propios intereses y su pareja solo sirve para obtener algo de ella. El matrimonio se ha convertido más bien en un convenio que no sirve para otra que no sea la de satisfacer las necesidades de uno. Somos tan egoístas que ni siquiera pensamos lo que nuestra pareja realmente quiere. Somos con nuestra pareja como las rieles de un tren, que aunque están juntas, pero nunca se unen en ningún punto. Siempre van en paralelo.

Si le parece que estoy diciendo puras cosas negativas, es porque simplemente es así la actual realidad de las relaciones humanas. Nuevamente lo importante es ver lo que realmente es y no lo que uno quisiera que sea. La única posibilidad de llegar a tener las correctas relaciones humanas es comprendiendo las actuales equivocadas relaciones y desechándolas. La verdadera relación es la unidad completa e incondicional con la otra persona, no es el estar unido en un proyecto u objetivo, es "ser uno" con la otra persona. Solo cuando hay verdadera relación puede haber amor, y si hay amor no puede haber separatividad. Puede haber amor cuando no hay relación?

Sólo cuando exista correctas relaciones humanas, se podrá hablar de una verdadera paz, armonía y amor.



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