Curso: Introducción a las enseñanzas de Krishnamurti

Unidad 7

La verdadera Transformación



"La Transformación no se da en el futuro, nunca puede estar en el futuro. Únicamente puede ser ahora, de momento a momento."
- Krishnamurti


Es un hecho la evolución de todas las cosas. La transformación es el medio por el cual se logra dicha evolución. El cuerpo físico denso se ha ido transformando a través de millones de años hasta llegar a lo que es hoy, una máquina perfecta. Lo mismo ocurrió con el cuerpo etérico que es el que da vitalidad a nuestro cuerpo físico. El cuerpo emocional y mental están recién en plena transformación. Aunque todos nuestros vehículos inferiores están siempre en constante transformación, pero dos de ellos que son el físico y etérico han llegado al orden y estructuración deseada, no siendo así el cuerpo emocional y mental que todavía andan en su infancia, pero están aproximándose a su madurez.

Todos ellos conforman lo que es la personalidad. Esta personalidad es la que está en constante y lenta transformación, y la mayoría de las veces siendo obstruida por nuestra mente.

El propio impulso de la evolución ha ido desarrollando y transformando al cuerpo físico y etérico sin ningún impedimento. No ocurre lo mismo con los otros cuerpos, ya que la sustancia mental tiene la capacidad de decidir y dirigir su propio destino. Recuerden la máxima esotérica "la energía sigue al pensamiento". Por medio del pensamiento hemos ido dirigiendo nuestro destino, pero sin embargo sin una correcta comprensión. Por lo que nos hemos distanciado del propio impulso de la evolución enfocada hacia una conciencia superior.

La verdadera transformación no es cambiar de una idea hacia otra. No es romper nuestras creencias y entrar en otras. No es derrumbar nuestros anteriores condicionamientos y caer en otros nuevos. No es cambiar de una religión a otra ni de un Dios a otro. La verdadera transformación es ver la verdad en la verdad, lo falso en lo falso, es ver la verdad en la falsedad y ver lo falso en aquello que hemos aceptado como verdadero. La percepción de la verdad nos conduce a la liberación y a la transformación. Debido a que estamos rodeados de falsedad en nuestro mundo, entonces tenemos la oportunidad de ver día a día esa falsedad y de esta manera transformarnos.

La verdadera transformación no es hacer algo respecto a alguna cosa. No significa que si uno se da cuenta que es egoísta, entonces deba tomar alguna acción para no ser egoísta, ya que ambos al ser extremos de una misma naturaleza, no pueden destruirse el uno al otro. Son un par de opuestos. Sólo cuando nos damos cuenta de que somos egoístas y no hacemos nada al respecto, únicamente nos observamos y comprendemos su naturaleza, es que en esa comprensión dejamos de ser egoístas.

Lo mismo podemos decir acerca de los condicionamientos que nos aprisionan. Si tratamos de destruir nuestros condicionamientos en base de esfuerzos, métodos impuestos, disciplinas, etc. únicamente estará ya sea fortaleciéndolos o creando otros nuevos. Únicamente al comprender nuestro actual estado de condicionamiento es que podemos liberarnos de este. No haciendo algo respecto a ese condicionamiento, sino únicamente percibiendo la verdad de eso.

La verdadera transformación psicológica, que es el actual problema de la humanidad, no es gradual sino instantánea. Estamos acostumbrados a que todo lo que aprendemos, todo lo que desarrollamos y construimos, sigue un proceso gradual de continuo cambio hasta llegar a ver el resultado total. Sin embargo, la transformación psicológica que es el siguiente paso que tiene que dar la humanidad, es instantánea. Aquí parece haber una contradicción. Es cierto que la persona primeramente tiene que madurar su mente antes de que se pueda dar esa transformación psicológica (que podría llamarse iluminación) y lo mismo tendrá que ocurrir con toda la humanidad. Sin embargo, la transformación no se va desarrollando poco a poco, únicamente lo hace la madurez de la mente. Para ilustrar este punto, pongamos por ejemplo las guerras las cuales siempre han existido y siguen existiendo. Según algunos historiadores en los pasados cinco mil años han habido cinco mil guerras. Lo que nos lleva a pensar que todo los seres que habitamos el planeta sabemos con certeza las consecuencias de sufrimiento y dolor que dejan las guerras, sin embargo dejamos que sigan habiendo. No ha ocurrido que a través del tiempo las guerras se estén acabando poco a poco. Han cambiado la forma de combatir pero siguen existiendo. Esto va a seguir hasta que haya una transformación psicológica instantánea. Hoy hay guerra y el siguiente momento habrá una paz para siempre porque se comprendió plenamente la futilidad de esta acción.



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